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Ciclo de cine “Joan Fontaine”

Ciclo de cine “Joan Fontaine”

ASOCIACIÓN DE CINE VÉRTIGO

Ciclo de cine

Joan Fontaine

CICCA

marzo 2017
18:30 horas
Entrada gratuita

Lunes 6
“Rebeca”
de Alfred Hitchcock
(Estados Unidos, 1940. 130’)

Lunes 20
“Carta de una desconocida”
de Max Ophüls
(Estados Unidos, 1948. 86’)

Lunes 27
“Alma rebelde”
de Robert Stevenson
(Estados Unidos, 1943. 97’)

Lunes, 6 marzo 2017

Rebeca
Estados Unidos, 1940. B/n, VOSE
Duración: 130 minutos.
Dirección: Alfred Hitchcock.
Guion: Robert E. Sherwood, Joan Harrison, sobre una novela de Daphne du Maurier.
Fotografía: George Barnes.
Montaje: W. Donn Hayes.
Música: Franz Waxman.
Productor: David O. Selznick.
Intérpretes: Laurence Olivier, Joan Fontaine, George Sanders, Judith Anderson, Nigel Bruce, Reginald Denny, C. Aubrey Smith, Gladys Cooper, Florence Bates, Melville Cooper, Leo G. Carroll, Leonard Carey, Lumsden Hare.

Sinopsis: Al poco tiempo de perder a su esposa Rebeca, el aristócrata inglés Maxim De Winter conoce en Montecarlo a una joven humilde, dama de compañía de una señora americana. De Winter y la joven se casan y se van a vivir a Inglaterra, a la mansión de Manderley, residencia habitual de Maxim. La nueva señora De Winter se da cuenta muy pronto de que todo allí está impregnado del recuerdo de Rebeca.

“Anoche soñé que volvía a Manderley. Me encontraba ante la verja pero no podía entrar, porque el camino estaba cerrado. Entonces, como todos los que sueñan, me sentí poseída de un poder sobrenatural y atravesé como un espíritu la barrera que se alzaba ante mí. El camino iba serpenteando, retorcido y tortuoso como siempre. Pero a medida que avanzaba, me di cuenta del cambio que se había operado; la naturaleza había vuelto a lo que fue suyo y poco a poco se había posesionado del camino con sus tenaces dedos. El pobre hilillo que había sido nuestro camino avanzaba y finalmente allí estaba Manderley. Manderley reservado y silencioso”.
Daphne du Maurier ‘Rebeca’ (1938)
Lunes, 20 marzo 2017

Carta de una desconocida *
Letter from an unknown woman
Estados Unidos, 1948. B/n, VOSE
Duración: 86 minutos.
Dirección: Max Ophüls.
Guion: Howard Koch, sobre una novela de Stefan Zweig.
Fotografía: Franz Planer.
Montaje: Ted J. Kent.
Música: Daniele Amfitheatrof.
Productor: John Houseman.
Intérpretes: Joan Fontaine, Louis Jourdan, Mady Christians, Marcel Journet, Art Smith, Carol Yorke, Howard Freeman, John Good, Leo B. Pessin, Erskine Sanford, Otto Waldis, Sonja Bryden.

Sinopsis: Viena, 1900. Stefan Brand, un famoso pianista, recibe una carta de una mujer con la que mantuvo, en el pasado, una relación amorosa que ya no recuerda. Lisa es para él una desconocida, alguien que ha pasado por su vida sin dejar huella. Y, sin embargo, ella sigue apasionadamente enamorada de aquel joven músico que conoció cuando era todavía una adolescente.

“Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya, aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora”.
Stefan Zweig ‘Carta de una desconocida’ (1922)

* Coloquio, sobre el ciclo, tras la película.

Lunes, 27 marzo 2017

Alma rebelde
Jane Eyre
Estados Unidos, 1943. B/n, VOSE
Duración: 97 minutos.
Dirección: Robert Stevenson.
Guion: John Houseman, Aldous Huxley, Robert Stevenson, Henry Koster sobre una novela de Charlotte Brontë.
Fotografía: George Barnes.
Montaje: Terry O. Morse.
Música: Bernard Herrmann.
Productores: William Goetz y Kenneth Macgowan.
Intérpretes: Orson Welles, Joan Fontaine, Margaret O’Brien, Peggy Ann Garner, John Sutton, Sara Allgood, Henry Daniell, Agnes Moorehead, Aubrey Mather, Hillary Brooke, Barbara Everest, Edith Barrett, Elizabeth Taylor.

Sinopsis: Dueña de un singular temperamento desde su complicada infancia de huérfana, Jane Eyre logra el puesto de institutriz en Thornfield Hall para educar a la hija de su atrabiliario y peculiar dueño, el señor Edward Rochester. Poco a poco, el amor irá tejiendo su red entre ellos, pero la aislada y sombría casa y la vida de Rochester guardan un estremecedor y terrible misterio.

“Es inútil aconsejar calma a los humanos cuando experimentan esa inquietud que yo experimentaba… Nadie sabe cuántas rebeliones, aparte de las políticas, fermentan en los ánimos de las gentes. Se supone generalmente que las mujeres son más tranquilas, pero la realidad es que las mujeres sienten igual que los hombres, que necesitan ejercitar sus facultades y desarrollar sus esfuerzos como sus hermanos masculinos, aunque ellos piensen que deben vivir reducidas a preparar budines, tocar el piano, bordar y hacer punto, y critiquen o se burlen de las que aspiran a realizar o aprender más de lo acostumbrado en su sexo.”
Charlotte Brontë ‘Jane Eyre’ (1847)

Joan Fontaine
Joan Fontaine volvió definitivamente a Manderley cuando falleció en 2013, dejando tras de sí la estela indeleble de una auténtica estrella del Hollywood glorioso. Nacida en Tokio en 1917, habría cumplido 100 años el 22 de octubre. Quedará en la memoria colectiva como la protagonista de un puñado de grandiosos melodramas románticos y también, seguramente a su pesar, como la hermana pequeña de esa otra gran actriz que fue Olivia de Havilland, viva todavía a sus casi 101 años, con la que mantuvo una irreductible rivalidad a lo largo del tiempo.
Describir las cualidades de Joan Fontaine no es tarea fácil, pero podría decirse que por encima de su estilizada elegancia, de su belleza de rubia meliflua, o de su mirada entre tímida y obstinada, sobresale su capacidad para despertar intensos instintos protectores en el espectador, preocupado casi siempre por su integridad física o emocional.
Tras unos primeros trabajos testimoniales o poco valorados, alcanzó cierta notoriedad por su trabajo en Señorita en desgracia (1937), musical de George Stevens con Fred Astaire. Después vendrían unas cuantas apariciones fugaces como en Gunga Din (1939), o como secundaria destacada en Mujeres (1939) de George Cukor.
La vida y la carrera de Joan Fontaine cambió definitivamente cuando Alfred Hitchcock, empujado por David O. Selznick, la convirtió en coprotagonista de Rebeca (1940), su primera película estadounidense, en la que realmente acuñó la imagen de una mujer tímida, delicada y romántica, que le identificaría para siempre. Fontaine volvería a trabajar con Hitchcock en Sospecha (1941), también como esposa temerosa, de Cary Grant. Por este trabajo ganaría el primer y único Óscar de su carrera.
El delicado rostro de Joan Fontaine resultó especialmente idóneo para encarnar a la protagonista de Carta de una desconocida (1948), el gran melodrama romántico de Max Ophüls. En parecidos registros se prodigó la actriz durante la década de los 40 como en Alma rebelde (1943) junto a Orson Wells. Habitualmente sufridora, Joan Fontaine se vio obligada a ampliar o cambiar su abanico de registros como en El vals del emperador (1948) de Billy Wilder, El bígamo (1953) de Ida Lupino, o Nacida para el mal (1950) de Nicholas Ray. También buscó refugio en los géneros como en el histórico Ivanhoe (1952), o en el policial Más allá de la duda (1956) de Fritz Lang.
Cuando su físico empezó a cambiar, se cobijó en la incontestable dignidad que los años imprimieron a su belleza. Frecuentó la televisión y, salvo excepciones, no tuvo suerte o buen tino en la elección de sus últimos trabajos. Entre las excepciones rescatamos Suave es la noche (1962) de Henry King.
Piloto profesional de aviones, campeona de globos aerostáticos, reconocida interiorista, experta amazona, cocinera titulada, ganadora de concursos de pesca de atún, consumada golfista, y además… estrella de cine, con cerca de 50 títulos. Vivió una gran vida, aunque No fue un lecho de rosas. Joan Fontaine perdió la última apuesta, la de la supervivencia, frente a su hermana, pero dejó tras de sí, además de haber inmortalizado la prenda que lleva puesta en Rebeca, una hermosa colección de joyas incontestables, que este ciclo invita a revisitar como reivindicación simbólica del arte del siglo XX.

AVANCE DE LA PROGRAMACIÓN
Abril de 2017
“Hong Sang Soo: Variaciones, repeticiones y soju”

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